La garrafa de 10 kilos, una de las más utilizadas en los hogares argentinos, sufrió un incremento sorpresivo en su precio, pasando de $13.500 a $15.500 en las distribuidoras. Esta suba de $2.000 se registró sin aviso previo y genera dudas sobre su estabilidad en los próximos meses.
Según el relevamiento de la periodista María Belén Ortiz , el resto de las garrafas de 15, 30 y 45 kilos no experimentaron modificaciones en sus valores. Sin embargo, la de 10 kilos es la más demandada , lo que hace que su aumento tenga un impacto significativo en los hogares.
El motivo del incremento aún es incierto. Desde las distribuidoras no brindaron detalles sobre si la suba responde a una medida nacional o a una decisión del sector. Además, tampoco hay información sobre si el precio se mantendrá o si habrá nuevos ajustes en las próximas semanas.
Uno de los puntos de preocupación es que este aumento podría trasladarse a los barrios, donde los consumidores suelen adquirir la garrafa en kioscos o despensas a precios más elevados.
El cambio en el precio se registró desde la semana pasada , sin anuncios anteriores, lo que generó sorpresa entre los compradores y comerciantes que dependen de este insumo para su actividad diaria. La incertidumbre sigue latente, ya que no hay información oficial sobre futuras variaciones en el valor de este producto esencial.



