Imágenes de pánico y horror se vivieron este viernes en la noche de Moscú, donde se presume que entre cinco y veinte personas vestidas con ropa de camuflaje y armas interrumpieron en la sala de conciertos Crocus City Hall, en Krasnogorsk, en las afueras de la capital, abriendo fuego contra las personas que se encontraban en el lugar.
El tiroteo y explosión devastaron la sala, dejando un saldo de varios muertos y heridos, con más de 70 ambulancias asistiendo en el lugar. Videos compartidos en redes sociales capturaron el momento en que el público, que disfrutaba de un espectáculo del grupo Piknik, huía desesperadamente mientras una densa nube de humo negro se alzaba desde el lugar. Se informó además el derrumbe parcial del techo y la propagación de un incendio que consumía una parte significativa del edificio.
Las imágenes difundidas revelaron a los atacantes abriendo fuego indiscriminadamente en el interior de la sala, utilizando fusiles automáticos, mientras los asistentes yacían en el suelo entre charcos de sangre. Aunque se presume la presencia de hasta cinco tiradores, las autoridades aún no han confirmado la cantidad exacta de perpetradores.
Testimonios de testigos del tiroteo afirmaron que «había niños y adolescentes en una competición. La gente vino y dijo que había un tiroteo. Se produjo un tumulto. Los niños salían corriendo con sus trajes de baile».
Las labores de evacuación y rescate todavía se están realizando en el lugar, con al menos 100 personas logrando salir a través del subsuelo del recinto, mientras que otras esperan ser rescatadas desde el techo con la ayuda de equipos especializados. Se informó que el gobernador Andréi Vorobiov se encuentra en el lugar coordinando una respuesta conjunta que involucra unidades de élite y servicios de emergencia.
Un testigo de los hechos, citado por la agencia RIA Novosti, describió cómo se ordenó a los presentes en la sala que «se acostaran en el suelo durante aproximadamente 15 o 20 minutos para protegerse de los disparos«, hasta que el peligro cesó lo suficiente como para iniciar la evacuación.
Las autoridades rusas calificaron el suceso como una «terrible tragedia«. El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y aseguró que se proporcionará toda la asistencia necesaria a los afectados. Por su parte, la defensora del pueblo, Tatiana Moskalkova, lo catalogó como un «ataque terrorista«.
La Dirección General de Investigación del Comité de la Federación Rusa inició una causa penal bajo el artículo correspondiente a actos terroristas, mientras que la comunidad internacional fue instada a condenar enérgicamente este acto de violencia.
El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Kirby, lamentó el suceso y descartó cualquier indicio de participación ucraniana en el mismo. Mientras tanto, la Embajada del Reino Unido en Moscú y un portavoz adjunto del Secretario General de la ONU extendieron sus condolencias a las víctimas y sus familias.
El Crocus City Hall, con capacidad para unas 6.000 personas, se encontraba repleto durante el concierto, pero aún no se confirmó cuántas personas estaban presentes en el momento del ataque. Al momento habría más de 40 muertos, pero versiones indican que serían más de 100, aunque no hay confirmaciones hasta el momento.
En las últimas horas, se reportó la detención de un sospechoso por el ataque en Krasnogorsk, minutos después de ocurrido el hecho. En el vídeo se puede ver como fuerzas policiales rusas introducen dentro de un vehículo un sujeto, quien podría ser uno de los terroristas que participó de la masacre.
Este trágico episodio ocurre luego de que, a principios de mes, varias embajadas, incluida la de Estados Unidos, advirtieran sobre posibles atentados en la capital rusa. Putin había desestimado estas advertencias como intentos de intimidación, pero ahora el país enfrenta su peor ataque terrorista en dos décadas sin que hasta el momento se haya hecho ninguna reivindicación de responsabilidad.



