27 mayo, 2022

Un oligarca ruso murió tras ingerir “veneno de sapo” para curar la resaca en la casa de un chamán

Alexander Subbotin es un exdirectivo de Lukoil, la mayor petrolera rusa. Su muerte es la última de una serie de fallecimientos extraños en el sector de la energía rusa.

Alexander Subottin, un magnate del petróleo ruso, murió el fin de semana durante un ritual para curar la resaca en la casa de un chamán llamado Magua Flores en una localidad de las afueras de Moscú. Se trata de la última de una serie de muertes sospechosas en el sector energético rusoque comenzó la invasión rusa de Ucrania.

Subbotin, que fue un alto gerente de la compañía petrolera Lukoil, murió en la casa del chamán en Mytischi, después de consumir veneno de sapo, según el Moscow Times. El diario precisó que el multimillonario de 43 años conocía a la familia Magua desde hacía mucho tiempo y utilizaba sus servicios con regularidad.

Según el Moscow Times, el ritual consistía en hacer un corte en la piel para administrar allí la sustancia venenosa. Después de vomitar, supuestamente el paciente debería sentirse mejor.

Pero al parecer Subottin sintió un fuerte dolor en el pecho después de usar esta sustancia. En lugar de llamar a una ambulancia, el chamán Magua -de su verdadero nombre Alexei Pindyurin- y su esposa intentaron tratar al magnate con un sedante, aunque finalmente murió horas después. Al día siguiente, llamaron a la policía.

La agencia estatal rusa TASS afirmó que Subbotin murió de un infarto y que se abrió una causa penal abierta para investigar esta muerte.

Qué es el veneno de sapo

El veneno de sapo bufo (sapo de Sonora o bufo alvarius) es una potente droga alucinógena que puede provocar un estado de alteración de la conciencia y que habitualmente se emplea en rituales chamánicos.

Su consumo es realmente peligroso. Puede provocar desde alucinaciones, alteraciones físicas, psíquicas, taquicardias o pérdida del conocimiento, hasta la muerte.

El veneno del sapo bufo se utliza en rituales chamánicos. (Foto: Adobe Stock).

La sustancia es tan tóxica y peligrosa que está considerada sustancia controlada de tipo 1 por la DEA, la agencia antidroga de Estados Unidos.

Una serie de muertes sospechosas entre oligarcas rusos

El caso de Subbotin llega en medio de otros casos de oligarcas muertos desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania Los oligarcas fueron objeto de sanciones occidentales y algunos se manifestaron en contra de la guerra.

En el caso de Sergey Protosenya apareció ahorcado en el jardín de su casa de Lloret de Mar, en España, después de que la Policía recibiera el aviso por parte del hijo de la familia, que fue quien encontró el cadáver. En la casa se hallaron los cuerpos tanto de su mujer como de su hija, asesinadas con un arma blanca.

Protosenya había sido directivo y seguía siendo accionista de la gasística rusa Novatek. Las autoridades investigan si el magnate se ahorcó o si se trató de un crimen maquillado en un asesinato-suicidio.

Un día antes, Vladislav Avaev, ex vicepresidente del banco Gazprombank, fue encontrado muerto en su departamento en Moscú, junto con su esposa e hija. Los investigadores creen que le disparó a su familia antes de suicidarse, ya que el apartamento estaba cerrado por dentro.

El mes pasado, el multimillonario ruso Vasily Melnikov también fue encontrado muerto por heridas de arma blanca en su apartamento en la ciudad rusa de Nizhny Novgorod junto a su esposa y sus dos hijos. Según el diario ruso Kommersant, las investigaciones policiales determinaron que Melnikov mató a su esposa e hijos antes de suicidarse. Melnikov era ejecutivo de la firma médica MedStom y su empresa habría sido afectada por las sanciones económicas impuestas a Rusia a raíz de la invasión de Ucrania.

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