La investigación por los crímenes de los taxistas Héctor Raúl Figueroa, Diego Alejandro Celentano, el colectivero Marcos Iván Daloia y el playero Bruno Bussanich, ocurridos el pasado mes y que forzaron un escenario de alta tensión política en el gobierno de Maximiliano Pullaro, llegó a una audiencia imputativa clave este martes en el Centro de Justicia Penal de Rosario.
Entre los acusados se encuentra Alejandro Isaías Núñez, alias “Chucky Monedita”, detenido en la cárcel de Piñero, donde cumple condena por homicidio y prisión preventiva por otros expedientes.

Ambos habrían cobrado 300 mil pesos por el ataque que le costó la vida a Figueroa.
Por el crimen del taxista Celentano, se cree que los sicarios cobraron 200 mil pesos: dos vidas humanas por 500 dólares.
Un hermano menor de edad de Macarena Muñoz -una especie de gerenciadora de los bunkers de Chucky-, está sospechado de reclutar la mano de obra menor de edad para los ataques. El fiscal Spelta reveló un dato impactante en la audiencia: un testigo de identidad reservada afirmó el 11 de abril pasado ante la Justicia de menores que quien mató al taxista Diego Celentano fue el mismo que mató al playero Bussanich y al taxista Figueroa.
Lindor Alvarado, también vinculado a los atentados
El fiscal Saldutti, por su parte, reveló otro dato de alto impacto. Afirmó que la balacera al colectivo 122 rojo-ocurrida un día antes del crimen del colectivero Marcos Daloia- fue encargado por el capo Esteban Lindor Alvarado desde el penal de Ezeiza, como mensaje a Axel R., detenido y con prisión domiciliaria con tobillera electrónica por una causa por homicidio que tramita en la Justicia de menores-
Esta la primera vez que se menciona oficialmente la posibilidad de que Alvarado haya formado parte de la ola terrorista que marcó a Rosario. Hoy, el principal rival de Los Monos se encuentra encerrado en Ezeiza, condenado a prisión perpetua por los delitos de homicidio en calidad de instigador, lavado de activos, amenazas y balaceras a edificios y empleados judiciales y asociación ilícita.
En este contexto, se conoció también el costo del asesinato del playero Bruno Bussanich: 400 mil pesos, que habría cobrado el adolescente de 15 años detenido por el hecho.
El hecho, sostienen los fiscales, fue encargado por Axel Rodríguez -supuestamente relacionado con Alvarado- detenido con tobillera electrónica. Para mandar a matar al playero, empleó al mismo pistolero menor de edad utilizado por Brenda Pared, de la banda de “Chucky Monedita”.
Por otra parte, Axel Rodríguez fue imputado por ordenar poner un pasacalle en Circunvalación y Oroño el 9 de marzo, mismo día pero horas antes del crimen de Bussanich. Según un testigo de identidad reservada, ese cartel lo habría pedido otro hampón.



