En un alineamiento con el discurso libertario del Gobierno de Javier Milei, el ministro de Salud de la Nación, Mario Russo, ha justificado la política estatal sobre la enfermedad del dengue y ha señalado la existencia de presiones de los laboratorios para iniciar una inoculación masiva, así como tramas de intereses detrás de la vacuna.
«Se me criticó mucho, pero la salud no escapa a la realidad nacional. En la salud también hay intereses. Hay presiones de los laboratorios, de los medios y de la casta. Podría decir que es un abanico amplio los que presionan», expresó el funcionario en una entrevista por TN, reflejando conceptos de la política actual.
Russo afirmó que deben ser los intendentes y gobernadores de las provincias quienes decidan el método de acción en cada jurisdicción, en línea con las posturas del Gobierno de desregulación del Estado.
«Al presidente Milei la gente lo votó para terminar con esta casta y para redefinir los roles del Estado. El Estado se tiene que encargar de lo que está escrito en la Constitución. Nosotros podemos ejercer la rectoría y planificación estratégica de salud pública como el tratamiento del dengue, y las provincias y los gobernadores deben entender que es su responsabilidad llevar adelante las políticas públicas», argumentó el ministro.
Russo subrayó la coincidencia de criterios de su cartera con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y enfatizó que «la decisión hasta el momento es no incluir la vacuna en el programa nacional de inmunización».
«El Presidente nos dio la responsabilidad para que se vacune con evidencia científica, el resto no nos interesa. Tenemos que entender que esto tiene que ver con el riesgo y beneficio de la gente», insistió.
Al ser cuestionado sobre los nombres detrás de los intereses, Russo mencionó al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, como representante de la casta, criticando la dependencia de los envíos del Ministerio de Nación en la política de salud pública bonaerense.
«Podemos hablar de la vacuna. Es segura y eficaz, pero ahora bien, yo soy el ministro y tengo la responsabilidad sobre el calendario de inmunización en Argentina. Para mitigar el brote, la vacuna no es una herramienta validada», señaló.
El ministro también abrió la posibilidad para que cada persona pueda consultar con su médico y, en caso de estar de acuerdo, aplicarse la vacuna contra el dengue de forma particular.
Respecto al faltante de repelentes para la población, Russo afirmó estar «en comunicación con los fabricantes» y recordó que, a partir de este jueves, se habilita la compra con la modalidad puerta a puerta. Además, el Gobierno, para agilizar el mecanismo de importación, eliminó trámites a la ANMAT por treinta días para afrontar la epidemia y acceder más rápido al producto.



