Transcurridos varios días desde la renuncia de todo el equipo de abogados que defendía a la familia Sena, desde la Penitenciaría de Mujeres, ubicada en el barrio Don Santiago de Resistencia, Marcela Acuña rompió el silencio a través de una carta.
«Lo de Osuna fue todo una extorsión para apartar al fiscal Martín Bogado. Nunca nos defendió», manifestó en la misiva. A su vez, dijo que su esposo Emerenciano y ella están sin abogados defensores: “Hoy, tanto Emerenciano como yo estamos sin abogados particulares. Creo que nuestro abogado es el Señor Jesucristo que nos hizo ver la serpiente. Pero también nos invita con su ejemplo a perdonar y olvidar”, dijo.
Fuente: Diario22.ar



