De ningún modo justificamos el uso de la violencia ni el ataque a las instituciones, pero si reconocemos el hartazgo ante la necesidad de un pueblo de que sus demandas sean atendidas.
Recorriendo el interior de la Provincia con nuestro espacio pudimos observar que las personas que habitan en las zonas más alejadas de la capital provincial precisan que los funcionarios y funcionarias estén presentes en el lugar para que puedan comprender de cerca su realidad y poder así abordar sus problemas con una perspectiva profundamente humana.
La falta de cercanía de los funcionarios provinciales nos lleva, hoy, a los chaqueños a un enfrentamiento entre chaqueños, a tener a los pueblos originarios abandonados y manipulados por intereses pequeños de políticos que no están a la altura de la situación.
Consideramos, además, que el Estado Provincial no debe poner grandes conflictos, que deberían ser resueltos por quienes lideran los espacios de decisión, en trabajadores de seguridad (policías) sin respaldo ni equipamiento, con directivas erróneas y soberbias, abandonándolos también a su suerte y provocando un enfrentamiento entre habitantes de una misma localidad.
La cercanía es el principio rector de nuestro movimiento y es la forma en que creemos que se debe encarar la planificación para el desarrollo de la Provincia. Lo venimos diciendo desde hace tiempo y lo seguimos sosteniendo, sobre todo ante situaciones como las que ocurren por estos días, que desbordan de violencia a un pueblo pacífico.



