Tras recuperar su libertad, María Ninfa Aquino, la empleada doméstica del matrimonio asesinado en Vicente López habló y aseguró que ella es inocente: “Me hicieron algo muy doloroso”.
Consultada sobre el móvil del crimen, aseguró no saber nada e indicó que tampoco sospecha de nadie. “Yo tengo que ver las cosas para decir algo, no acusar al prójimo”, expresó.
Ninfa confesó que nunca tuvo miedo. “Yo no hice nada, soy inocente, solo encontré los cuerpos y nada más”, explicó.
Acompañada de su abogado, brindó un breve testimonio donde confirmó conocer al hijo menor de la pareja, Martín del Río, quien ahora se encuentra detenido como sospechoso del doble homicidio, y aseguró tener “una excelente relación”.

“Como no lo voy a conocer si trabajé doce años ahí. Me palmeaba la espalda, me hacía bromas, pero no más de eso”, detalló.
Acerca de la primera acusación por parte del detenido, indicó: “Él solamente sabrá porqué me echó la culpa”.
En el mismo sentido aseguró que lo perdonaría. “Jesucristo perdonó a su asesino, como no lo voy a perdonar”. Además, remarcó que es “muy creyente”, pero que está “muy dolorida por lo que hizo”.
“Su madre desde el cielo estaría muy enojada”, expresó y consultada sobre su reacción tras encontrar muertos a los dueños de casa, sostuvo: “Lo primero que hice fue avisar a los hijos. Hay que estar en ese momento en mi lugar”.
También confesó que nadie de la familia la llamó tras el crimen y le agradeció a sus vecinos por defenderla mientras estuvo detenida.
Con respecto al monedero de María Mercedes Alonso que la policía halló en la casa de Aquino tras el allanamiento, agregó que “la señora le regaló muchas cosas” y entre ellas se encontraba dicho objeto.
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