Las
Brigadas Al-Qassam, el ala militar del movimiento islamista palestino
Hamás, afirmaron este sábado que perdieron contacto con varios
grupos responsables de la seguridad de los
rehenes israelíes, mientras el primer ministro de Israel,
Benjamín Netanyahu, reiteró que aún no existen acuerdos para liberar cautivos en la
Franja de Gaza.
«Perdimos el contacto con algunos de los responsables de proteger a los prisioneros enemigos y
se desconoce el destino de los cautivos y las cautivas«, informó el vocero del movimiento,
Abu Obaida, en un comunicado difundido en
Telegram.
En tanto, el primer ministro israelí declaró que hasta el momento no se llegó a ningún arreglo para liberar rehenes. «
Hay muchos rumores infundados sobre la cuestión de los rehenes, hasta ahora no se ha llegado a ningún acuerdo; cuando tengamos algo que decir, lo comunicaremos», expresó Netanyahu durante un discurso televisado a la nación.
El mandatario insistió en que las
Fuerzas de Defensa de Israel mantendrán la
libertad de acción en la Franja de Gaza tras el fin del conflicto, ya que «es la única forma de
garantizar su desmilitarización«.
Reuters
La guerra entre Hamás e Israel lleva más de un mes
El conflicto inició el pasado 7 de octubre cuando
Hamás lanzó miles de cohetes desde la Franja de Gaza en un ataque sin precedentes y realizó una incursión armada en las zonas fronterizas del sur de Israel.
El Ejército israelí movilizó a
360.000 reservistas y dio comienzo a una campaña de intensos bombardeos aéreos sobre la Franja. A fines de octubre, las tropas israelíes entraron en Gaza para
destruir la infraestructura del movimiento islamista palestino y recuperar a unos
240 rehenes, entre ellos una veintena de
argentinos.
Israel decidió, desde el 9 de octubre, mantener al enclave palestino
sin provisiones básicas y emplaza a cientos de miles de civiles a desplazarse hacia el sur, donde
la ayuda humanitaria internacional llega con muchas dificultades a través del paso fronterizo de
Rafah,
en la frontera con Egipto.
Fueron muchos los países que
llamaron a Israel y Hamas a establecer un alto el fuego, mientras se multiplican las voces a favor de una solución de dos Estados como única vía posible para
lograr una paz duradera en la región.
Las hostilidades causaron hasta la fecha unos
1.200 muertos y cerca de 5.500 heridos en Israel y unos
12.300 palestinos, incluidos
5.000 niños y más de
30.000 heridos en la Franja de Gaza, según los datos oficiales brindados por ambos sectores.