El argentino que jugaba antes en Colón de Santa Fe, actual futbolista de Fortaleza, sufrió 13 puntos en el rostro y fue diagnosticado con un traumatismo craneoencefálico tras el ataque que sufrió el micro que trasladaba el plantel.
La comunidad futbolística brasileña se vio sacudida por una tragedia luego del encuentro entre Sport Recife y Fortaleza en la Copa do Nordeste, con un empate 1 a 1 en el Arena Pernambuco. Tras el partido, la hinchada local atacó el autobús del equipo visitante con bombas y piedras, dejando a seis jugadores heridos, entre ellos el argentino Gonzalo Escobar.
Escobar, ex lateral izquierdo de Colón de Santa Fe, resultó gravemente afectado, sufriendo un traumatismo craneoencefálico y recibiendo 13 puntos en su rostro como consecuencia del ataque. A sus 26 años, el jugador oriundo de Alejandro Korn fue sometido a un examen de tomografía para evaluar la gravedad de sus lesiones, aunque el equipo médico del club aseguró que se encontraba estable y consciente.
Escobar, en su cuenta de Instagram, detalló lo acontecido: «Primero quiero avisarles, familia y amigos, que estoy bien. Gracias a toda la gente que se preocupó y me escribió y mandó fuerzas y rezo por todo el equipo. Ya en casa, más tranquilo, contándola. Por suerte no pasó una tragedia. Acá con 13 puntos en la cara, unas manchas más al león. Pronto estaré de vuelta dando batalla».
«El resto se va a ocupar la justicia o la gente que se encarga de eso. Eso no sirve en el fútbol, somos seres humanos, trabajadores como todos. Tenemos familia, hijos que nos esperan en casa también», concluyó el futbolista.
Ante este cuadro de situación, Marcelo Paz, CEO de Fortaleza, fue tajante: «Fortaleza no tiene que volver al campo hasta que sus jugadores lesionados se hayan recuperado y los culpables hayan sido castigados. Estoy sufriendo emocional, física e incluso técnicamente. Mi portero tiene siete puntos en la cabeza, Escobar, que es el único que tengo, porque Bruno Pacheco está lesionado, tiene 13 puntos en la cara y ha sufrido un traumatismo craneal. ¿Quién va a pagar eso? Nuestra posición es no jugar hasta que se recuperen, espero que se recuperen pronto». Y luego, añadió: «¿Por qué se permite esto en el fútbol? ¿Qué tipo de comportamiento libre es ése que permite que se insulte, ridiculice y humille a los profesionales del fútbol sin que pase nada? Si en cualquier ciudad del país pasa un autobús y alguien lanza una bomba dentro del autobús, será detenido inmediatamente y castigado, ¿Por qué se permite esto en el fútbol?».
«Fue algo terrorífico, yo iba en el autobús, siempre me siento en los asientos delanteros. Volvíamos del partido, era tarde, más de medianoche. El autobús venía a buena velocidad y vi un movimiento de aficionados del Sport, notoriamente del equipo organizado, con camisetas amarillas, corriendo. Cuando pasamos un poco, hubo un estruendo, una explosión dentro del autobús y el terror. Nadie sabía lo que había pasado. Bombas, piedras, jugadores sangrando desesperadamente, gritos. El resultado fueron seis jugadores heridos», manifestó el directivo.



