En un discurso pronunciado en la Cumbre por la Paz por Ucrania celebrada en Suiza, el presidente Javier Milei reiteró su apoyo al presidente ucraniano Volodimir Zelenski y condenó la invasión rusa.
«Mi máximo apoyo al pueblo de Ucrania y al amigo Zelenski ya que como defensores de la libertad repudiamos cualquier forma de violencia y la guerra como mecanismo ilegítimo para dirimir conflictos entre naciones. La guerra no puede ser nunca la respuesta a problemas que deben saldarse en la esfera política», enfatizó el mandatario argentino.
Tras su participación en la cumbre del G7 en Italia, Milei destacó la presencia de Argentina en estos eventos internacionales como una señal de los cambios que está impulsando su gobierno. «Creo que es un paso importante para la Argentina hacernos presentes primero en la cumbre del G7 y luego aquí en esta Cumbre por la Paz», señaló.
Además, habló de «una nueva Argentina que abraza las ideas de la libertad» y agrego que «esto es parte del gran giro que estamos dando como país luego de décadas de darle la espalda al mundo».
En su discurso, Milei defendió el comercio libre, describiéndolo como una vía natural hacia la paz: «es naturalmente pacífico, porque donde entra el comercio no entran las balas».
También subrayó que la Argentina se mantendrá comprometida con la defensa de las ideas que fortalecieron a Occidente, afirmando que «para nosotros la paz entre las naciones libres no solo es un deber moral, sino una condición necesaria para la prosperidad».
La cumbre contó con la participación de más de 50 líderes mundiales, incluyendo figuras como Rishi Sunak del Reino Unido, Emmanuel Macron de Francia, Olaf Scholz de Alemania, y otros mandatarios de Europa, América Latina y Asia. Durante su estancia en la cumbre, el presidente ucraniano otorgará a Milei la «Orden de la Libertad» en reconocimiento a su apoyo en el conflicto con Rusia.
Previo a su participación en la Cumbre por la Paz, Milei estuvo en la cumbre del G7 en Borgo Egnazia, Italia, donde sostuvo reuniones con la primera ministra italiana Giorgia Meloni y otros líderes internacionales, así como con la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva.



