“Cuando se encuentra ahí en esa situación incómoda, Emmily creo, conociéndola yo como su amiga, ella se quiere ir, no le importa nada, se quiere ir y se quiere ir y empieza ahí el horror que se escucha en los audios (de las llamadas al 911) y la terminan matando, porque Emmily no se mató, la mataron”, aseveró la joven.
En ese sentido, añadió: “Si hubiera habido un brote psicótico, Juliana hubiera ido a ayudar a su amiga, las otras dos amigas no se hubieran ido”. En cuanto al empresario Sáenz Valiente, Brenda señaló que “no lo conocía, ni siquiera sabía su apellido” y que su amiga nunca se lo “mencionó”, pese a que ella le “contaba todo”.
“Queremos justicia y lo único que pedimos acá es que se sepa la verdad, que todos los testigos que estaban ese día ahí hablen, que vayan a declarar, que den la cara”, concluyó la joven.
El jueves se conoció uno de los audios de los llamados al 911 efectuados previo a la caída de Rodrigues, en los cuales Sáenz Valiente le dijo a la Policía que la joven estaba «como poseída». Mientras que el fin de semana pasado, el empresario detenido insistió en su declaración indagatoria con que la joven brasileña tuvo un «brote» y se arrojó al vacío por una ventana, informaron fuentes judiciales.




