Combatió en Malvinas y 40 años después encontró a la nena que le escribió una carta para pedirle que no se rinda

Cuando Sergio Rodríguez desembarcó en las islas tenía 18 años y no sabía disparar. Pasó hambre y frío. Pero en medio del infierno tuvo una caricia de paz: Recibió dos cartas desde una escuela donde le pedían que no se rindiera. Ese fue su «sustento en las batallas más crueles». Al volver de la guerra comenzó a buscarlas. Con Alicia Bacigalupo lleva una amistad de años. Pero a Graciela Sanguinetti «se la había tragado la tierra». Cuatro décadas después la encontró en Luján.

Leer más